Abundante lluvia

jul 13, 2023

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Ptr. Abimael Vásquez Gómez

Departamental de Jóvenes en la Unión Mexicana Central A.R.

"Abundante lluvia"


(Salmo 68:9)


  La tierra tiene diversos ecosistemas. Tiene los pastizales, las taigas, los bosques, las tundras, las selvas y los desiertos. La diferencia primaria en todos ellos es la flora. En algunos de ellos hay abundante vegetación, pero en otros, las plantas son escasas o no hay nada de ellas. En consecuencia, la vida es más grata en un ecosistema vegetativo a diferencia de en uno que no tiene nada.

  En este sentido, el salmo 68 describe la vida en uno de los ecosistemas más desafiantes para el ser humano: el desierto. No obstante, también presenta la vida que se puede experimentar si Dios está con las personas indistintamente si viven o no en el desierto. De él se dice:"Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, la tierra tembló; también destilaron los cielos ante la presencia de Dios; aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel. Abundante lluvia esparciste, oh Dios; a tu heredad exhausta tú la reanimaste"(Salmo 68:7-9). Es decir, aunque las personas vivan en un desierto, si Dios está con ellas, su desierto puede convertirse en un gran bosque porque Dios hará provisión para sus vidas(Salmo 68:10).

   La vida en el desierto transformada como en un bosque por el Señor, el salmista David la enfatiza haciendo referencia a tres montes: al de Sinaí, al de Salmón y al de Basán(Salmo 68:8,14,15). En estos tres montes, aunque estaban en medio del desierto, había vegetación. Moisés llevó a pastar a las ovejas de su suegro hasta el monte Sinaí(Éxodo 3:1). Cuando Abimelec conquistó a los de Siquem, él y sus hombres subieron por árboles al monte Salmón(Jueces 9:48). Y Basan era el monte donde las personas buscaban pastos por ser un lugar muy fértil(Miqueas 7:14). Es decir, estos tres montes eran unos pequeños oasis en medio de un gran desierto. Por tal razón, se les llamaba montes de Dios, porque eran un símbolo de la provisión divina en medio de la necesidad(Salmo 68:15).

  Por lo tanto, Dios hace la diferencia en los lugares y las personas. Si Dios está presente, aunque las personas estén rodeadas de grandes desiertos, éstos pueden ser convertidos en grandes bosques, no tanto porque habrá vegetación sino porque Dios hará provisión para sus necesidades o desafíos. Ante la presencia de Dios, los reyes huyen o le ofrecen dones(Salmo 68:12,29); si Dios está presente, los desafortunados, los cautivos o los echados en tiesto; serán como alas de paloma cubiertas de plata o como plumas con amarillez de oro(Salmo 68:5,6,13). Con justa razón, el rey David alabó a Dios diciendo:"Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación"(Salmo 68:19).

  En fin, si aún no aceptas a Dios o si ya lo hiciste, pero tu vida no es nada deseable como un desierto, recuerda que Dios la puede transformar en un oasis. O si le falta algo, el también lo puede proveer o suplir. Su Palabra dice:"Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falte conforme a las riquezas de su gloria en Cristo Jesús"(Filipenses 4:19).

  Por lo cual, hoy decide aceptar a Dios. Decide vivir plenamente para él. Si lo haces, él derramará abundante lluvia sobre ti y hará que tú desierto se convierta en un vergel. Es decir, enviará su Espíritu y te transformará o te dará lo que necesitas. Hoy él te dice:"Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas. Este dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob, y otro escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel"(Isaías 44:3-5).

Silvino Tovar García