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Ptr. Abimael Vásquez Gómez
Departamental de Jóvenes en la Unión Mexicana Central A.R.
"Conforme a tu nombre". (Salmo 48:10)
Qué te dicen los números 07/07/07? Es probable que pienses que sea una clave o algún misterio, pero no es así; sino que es la fecha en que se seleccionaron las siete maravillas del mundo moderno.
Las maravillas del mundo, tanto las antiguas como las modernas, fueron seleccionadas por su significado y por lo impresionante y antiguo que son. Sin embargo, cada una de ellas tuvo un fundador, que al hacerlas, más que pensar en lo trascendental, lo hicieron pensando en lo que ellos eran .
Por ejemplo, la ciudad de Machu Picchu, Perú; fue fundada por el primer emperador inca llamado Pachacuteq, en 1450 d.C. El la fundó para las personas que eran aristócratas, especialmente para él como emperador. De igual modo, la pirámide de Guiza, Egipto, unos 2500 años antes de Cristo, fue fundada para ser la tumba de los faraones y sus descendientes, en especial para el rey Kufu, su fundador.
En este sentido, el salmo 48, también describe la ciudad de Jerusalén, como una ciudad que refleja la naturaleza de su dueño, es decir, de Dios.
Esta ciudad, aunque sus orígenes son inciertos, Dios la escogió como suya. Su Palabra dice:"Porque Jehová ha elegido a Sion; la quiso por habitación para si"(Salmo 132:13). En tal caso, la ciudad presentará características de su propietario. El salmista señala cuatro de ellas.
La primera es la santidad. Dios es santo, y como tal, donde él está también lo es(Levítico 11:44; Éxodo 3:5), por ende, al estar Dios en la ciudad de Jerusalén, a ella se le llama "Monte Santo"(Salmo 48:1).
La segunda característica es la hermosura. Dios es hermoso en todos los sentidos, Jesús así lo demostró (Isaías 4:2; 9:6; Jeremías 33:15;Juan 1:18). Por tal razón, al estar Dios en Jerusalén, ésta también es declarada "Hermosa provincia"(Salmo 48:2).
Otra característica es la de ser refugio. Dios es refugio, "de generación en generación"(Salmo 90:1). Y como tal, la ciudad de Jerusalén también lo era(Salmo 48:3).
Finalmente, la cuarta característica es la eternidad. Dios es eterno. De él se dice:"Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre"(Salmo 48:14). Y en tal caso, al tener a Dios, la ciudad de Jerusalén también se convierte en eterna. De ella se dice:"Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios; la afirmará Dios para siempre"(Salmo 48:8).
Por lo tanto, la presencia de Dios en la ciudad de Jerusalén, determinó la naturaleza de ella. Aunque esta ciudad estuviese en desventajas geográficas, económicas o políticas, lo que la hizo especial fue el carácter de Dios colocado en ella. Dios estampó en ella su nombre o naturaleza divina. Es decir, esta ciudad, independientemente de su origen o naturaleza, fue hecha conforme al nombre de Dios, al estar Dios en ella. Al respecto se dice:"Nos acordamos de tu misericordia, oh Dios, en medio de tu templo. Conforme a tu nombre, oh Dios, así es tu loor hasta los fines de la tierra; de justicia está llena tu diestra"(Salmo 48:9,10).
En conclusión, la ciudad de Jerusalén tenía el nombre o carácter de Dios(Éxodo 34:5,6; Salmo 138:2). Era una ciudad conforme al nombre de Dios. Con justa razón, el salmista concluye diciendo:"Andad alrededor de Sion, y rodeadla, contad sus torres. Considerad atentamente su antemuro, mirad sus palacios; para que lo contéis a la generación venidera"(Salmo 48:12,13).
De manera que, si Dios está presente, ya sea en las personas o los lugares, toda la naturaleza de ellos puede ser cambiada, no importando sus orígenes o sus circunstancias. Dios puede hacer la diferencia en cualquier persona o lugar, todo depende de que así se quiera y que se le de el lugar correspondiente al Señor(2 Samuel 6:11).
En fin, si aún no aceptas a Dios o si ya lo hiciste, pero tu relación con él es simple o nula, debes tener presente que solo con Dios tu vida puede ser santa, hermosa y eterna, y sobre todo, un refugio o bendición para los demás; tal como fue la ciudad de Jerusalén.
Por lo cual, hoy decide aceptar a Dios. Decide vivir plenamente para él. Si lo haces, tu vida será transformada en una vida nueva, semejante a la de tu Creador. Su Palabra dice :"De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas"(2 Corintios 5:17). Por lo tanto, invita a Dios que esté en tu vida, abre tu corazón a él, y sin duda, vendrá a ti, y pondrá su nombre o caracter en ti. Hoy, él te dice:"He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz, y abriere la puerta, entraré a él, cenaré con él y él conmigo"(Apocalipsis 3:20).
PR. Silvino Tovar García