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Ptr. Abimael Vásquez Gómez
Departamental de Jóvenes en la Unión Mexicana Central A.R.
"Dios redimirá" (Salmo 49:15)
El secuestro es un delito frecuente en el mundo. Por lo regular, los secuestradores exigen un rescate por sus víctimas. No entregar tal rescate, en la mayoría de los casos, hace que las víctimas sean ejecutadas. No obstante, existe un secuestro mayor, de todas las personas; que si no se paga el rescate, también la muerte es la consecuencia. Este secuestro, es el secuestro del pecado. La Biblia dice:"Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron"(Romanos 5:12).
En este sentido, el salmo 49, presenta la muerte como el resultado de que el hombre no puede salvar al hombre. De él se dice:"Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate"(Salmo 49:7). Por tanto, como nadie puede redimir a nadie, el resultado es la muerte(Salmo 49:10,12,17,20). Es decir, las personas son "Como a rebaños que son conducidos al Seol, la muerte los pastoreará"(Salmo 49:14).
Por otro lado, a lo largo de la historia, la salvación del hombre ha sido imposible por el hombre mismo. La Palabra de Dios dice:"Quién hará limpio lo inmundo? Nadie"(Job 14:4). Es decir, al hombre le es imposible salvarse asimismo y salvar a otros, indistintamente de su nivel social, raza, color o género(Salmo 49:6). El profeta Jeremías también lo afirmó diciendo:"Mudará el etiope su piel o el leopardo sus manchas"(Jeremías 13:23). La respuesta es nada se puede hacer. Todas las personas son pecadoras y están destituidas de la gloria de Dios, y solo resta que perezcan sin esperanza como las bestias(Romanos 3:23; Salmo 49:12,20).
Ahora bien, si la humanidad no puede salvarse así misma, entonces quién podrá salvarla? Sin duda, Dios es el único que puede salvar al hombre. Su Palabra dice:"Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, porque él me tomará consigo"(Salmo 49:15). Con justa razón, el apóstol Pedro también lo afirmó diciendo:"Porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos"(Hechos 4:12).
Por lo tanto, la salvación del hombre la realizó Dios mismo. Su Palabra dice:"Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe"(Efesios 2:8,9). Es decir, el hombre es un pecador y como tal, no puede salvarse asi mismo, sino solamente por la gracia de Dios(Romanos 3:24).
En fin, si aún no aceptas a Dios o si ya lo hiciste, pero tu relación con él es relativa o nula, debes tener presente que la redención de tu vida tiene un alto precio, que nadie puede pagarlo sino solamente Dios(Salmo 49:8,15). La Escritura dice:"Porque la paga del pecado es la muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro"(Romanos 6:23).
Por lo cual, hoy decide aceptar a Dios. Decide vivir plenamente para él. Si lo haces, vivirás para siempre como lo señala su Palabra al decir:"Para que viva en adelante para siempre, y nunca vea corrupción"(Salmo 49:9).
Por tanto, acepta y reconoce a Dios como tu Salvador personal, "Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como un cordero sin mancha y sin contaminación"(1 Pedro 1:18,19).
Silvino Tovar García