ÉL HACE CESAR LAS GUERRAS

jun 22, 2023

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Ptr. Abimael Vásquez Gómez

Departamental de Jóvenes en la Unión Mexicana Central A.R.

SALMOS 46:9

El ser humano  es muy emotivo. Dios lo hizo así. Adán, por ejemplo, al ser colocado en el Edén, sin duda se sintió seguro y tranquilo. Pero al ver que los animales tenían pareja, también sintió el deseo de tener la suya; y cuando Dios se la hizo, la alegría rebosaba en toda su persona(Génesis 2:15,23). De manera que, las emociones contribuyen en la felicidad del hombre. 

  No obstante, por causa del pecado, las emociones del ser humano fueron tergiversadas o sustituidas. La tranquilidad se volvió en temor, la alegría se volvió en tristeza, la serenidad se volvió en ira, entre otros(Génesis 3:10,12; 4:8). Es decir, el mundo interno del hombre entró en conflicto con su mundo externo, en especial con Dios. Su Palabra dice:"De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?(Santiago 4:1).

  En este sentido, el salmo 46 presenta a Dios como la solución para las emociones perjudicadas por el pecado, particularmente para las tres más dañinas en el hombre.

  La primera emoción perjudicial es el miedo, que no solo daña las relaciones interpersonales sino también las espirituales, creando muchas veces ideas equivocadas acerca de Dios. Para este problema, el salmista describe el carácter de Dios, diciendo:"Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por lo tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza"(Salmo 46:1-3).

  La segunda emoción dañina para el hombre es la tristeza, que en muchas ocasiones es la causa de varias enfermedades(Proverbios 17:22). Para resolver este problema, el salmista también presenta a Dios como la solución. El  dice:"Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida, Dios la ayudará al clarear la mañana. Bramaron las naciones, titubearon los reinos; dio el su voz, se derritió la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros, nuestro refugio es el Dios de Jacob"(Salmo 46:4-7).

  Finalmente, la tercera emoción que perjudica al ser humano, es la preocupación; que muchas veces al extenderse en ella; puede convertirse en depresión, en estrés y en ansiedad. Para toda esta problemática, una vez más, el salmista presenta a Dios como la máxima solución. El dice:"Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamiento en la tierra. Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego. Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob"(Salmo 46:8-11).

  Por lo tanto, lo   que el pecado destruyó en el hombre, Dios lo puede resolver. Para toda consecuencia o efecto del pecado, Dios siempre es la solución(Romanos 6:23). Es decir, en Dios hay esperanza para todo problema humano, pues, él "hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra, que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego"(Salmo 46:9). 

  En conclusión, en Dios hay solución para toda lucha, para toda batalla o para toda guerra producida por el pecado. Solamente en él, pueden cesar o terminar todas las cosas dañadas o trastornadas por el pecado. Esta solución, es posible para el hombre, solo mediante la persona de Jesucristo. Su Palabra dice:"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas"(2 Corintios 5:17).  Entonces, si desea una vida mejor en su persona o en su entorno, compete al hombre elegir a Dios en la persona de Jesús. El dijo:"Yo soy el camino, la verdad y la vida; y nadie viene al Padre sino es por mi"(Juan 14:6).

  En fin, si aún no aceptas a Dios o si ya lo hiciste, pero eres víctima de alguna emoción perjudicial para tu vida, recuerda que en Dios hay esperanza. El puede acabar con todos tus problemas(1 Juan 3:8). Todas tus guerras o todas tus batallas, él las puede hacer cesar o resolver(Éxodo 14:14), en especial las de carácter emocional. Su Palabra dice:"Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre"(Salmo 16:11). Es decir, en Dios tu vida puede cambiar de triste a feliz, de amarga a dulce, de muerta a viva, de incompleta a plena, entre otros(Filipenses 4:19).

  Por lo cual, hoy elige aceptar a Dios. Decide vivir plenamente para él. Si lo haces, él se encargará de ti y de todo lo que te suceda. Su Palabra dice: "Encomienda a Jehová tu camino, confía en él, y él hará"(Salmo 37:5). Por lo tanto, hoy elige al Señor, "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón"(Salmo 37:4). 


Pr. Silvino Tovar