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Ptr. Abimael Vásquez Gómez
Departamental de Jóvenes en la Unión Mexicana Central A.R.
"Los más fuertes"
(Ezequiel 30:11)
En qué piensas si escucharas las palabras Hércules o Sansón? Sin duda, tu mente giraría en torno a personas muy fuertes y musculosas. Estos personajes, el primero, figura de la mitología griega; y el segundo, de la historia bíblica, tal vez son las inspiraciones que más influyen en los actuales luchadores o fisicoculturistas.
No obstante, existe otro tipo de personas que sin tener grandes músculos o ser grandes luchadores o fisicoculturistas, ante el cielo, son considerados los más fuertes de todo el mundo. Un ejemplo de lo anterior, es el rey de Babilonia y todo su ejército. Está escrito:"Él, y con él su pueblo, los más fuertes de las naciones, serán traídos para destruir el país. Desenvainarán sus espadas sobre Egipto y llenarán de muertos la tierra"(Ezequiel 30:11).
Ahora bien, por qué Dios consideró al rey de Babilonia y a su pueblo como los más fuertes de las naciones? Sin duda, porque estas personas reconocieron a Dios y decidieron ponerse de parte de él. Todos los individuos, indistintamente de su origen, color, sexo, profesión o religión, si deciden ponerse de parte de Dios, las verdaderas fuerzas les acompañarán. Está escrito:"Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; mas los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán"(Isaías 40:30,31).
En este sentido, fue Dios quien le dió las fuerzas a Nabucodonosor y a su pueblo. Por tanto, este rey y su gente fueron los más fuertes de la tierra, gracias a Dios. El Señor dijo:"Fortaleceré los brazos del rey de Babilonia, y pondré mi espada en su mano"(Ezequiel 30:24).
Empero, existe una falsa fuerza que induce a las personas a separarse de Dios. Esta fuerza hace vivir confiadas a las personas(Ezequiel 30:9). Sin embargo, por muy superiores que se consideren los individuos, no estarán más allá del poder divino. Dios dijo:"Derramaré mi ira sobre Sin, fortaleza de Egipto; y exterminaré a la multitud de Tebas"(Ezequiel 30:15). Es decir, por muy fuertes que hallan sido Etiopía, Sin, o cualquier otra ciudad del pasado, ninguna ha sido superior al poder de Dios, sobre todas ellas el Señor decretó destrucción(Ezequiel 30:1-8). Empero, para los pueblos que se sometieron a Dios o que decidieron ser sus siervos, el Señor los hizo los más fuertes de todas las naciones(Jeremías 25:9; Ezequiel 30:25).
Por lo tanto, la verdadera fuerza está en Dios(Efesios 6:10). Está escrito:"Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones"(Salmo 46:1). Quienes decidan confiar en Dios y guardar su Palabra, serán las personas más fuertes de la tierra, porque en Dios estará su fortaleza. Está escrito:"Pero la salvación de los justos es de Jehová y él es su fortaleza en el tiempo de angustia. Jehová los ayudará y los librará; los libertará de los impíos y los salvará, por cuanto en él esperaron"(Salmo 37:39,40).
En fin, si aún no aceptas a Dios o si ya lo hiciste, pero tu relación con él es simple o nula, debes tener presente que sin Dios no habrá verdadera fuerza para enfrentar la vida. Está escrito:"No es con ejército ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos"(Zacarías 4:6).
Por lo cual, decide hoy aceptar a Dios. Decide vivir plenamente para él. Si lo haces, él será tu fortaleza en la adversidad. Está escrito:"Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que en él confían"(Nahum 1:7). Por tanto, acepta a Dios. Decide entregarle tu corazón. Que tú decisión de hoy sea decir:"En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte y mi refugio"(Salmo 62:7).
Shalom
Silvino Tovar García,
Colegio Ramón Galguera Montuy, Tabasco, México.