TODO EL DÍA EXTENDÍ MIS MANOS

dic 04, 2024

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Ptr. Abimael Vásquez Gómez

Departamental de Jóvenes en la Unión Mexicana Central A.R.

"Todo el día extendí mis manos"


(Romanos 10:21)


  Si un individuo fuera desobediente y rebelde, qué crees que se debería hacer con él? Sin duda, pensarías que debe ser castigado. Lo justo, de acuerdo a la ley, si alguien violenta el orden y atenta contra el bienestar, debe ser penalizado.

  No obstante, lo justo de acuerdo a Dios, es amar y perdonar a los desobedientes o rebeldes, y aún más, extenderles las manos todo el tiempo que sea posible, tal como sucedió con él pueblo de Israel. Está escrito:"Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo desobediente y rebelde"(Romanos 10:21).

  Estas justicias, la legal y la divina, son las dos opciones en las cuales las personas se han movido a lo largo de la historia con propósitos de hacerse justos u obtener la salvación. Está escrito:"Ignorando la justicia de Dios y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios"(Romanos 10:3).

   En consecuencia, están los que centran su vida en la obediencia o actividad a fin de ser justos y en consecuencia ser salvos. Está escrito:"Moisés escribe así de la justicia que es por la ley: El hombre que haga estas cosas vivirá por ellas"(Romanos 10:5). 

   En cambio, la justicia que se otorga por Dios, es dada solo por fe(Romanos 10:6), es decir, mediante la creencia en él. Siete veces se enfatiza esta verdad(Romanos 10:4,9,10,11,14,16).

  Por lo tanto, los modelos de salvación que han existido son, por un lado, el humano; y por el otro, el divino. El primero está basado en las obras o esfuerzo humano, y el segundo, está basado en la fe o creencia en Dios, quien en su amor, proveyó del medio para que todos sean justos, es decir, proveyó a Jesús. 

  Sin embargo, todo lo que el hombre realice para ser justo o para ser salvo, nada de ello lo hace justo o acepto delante de Dios. Está escrito:"Todas nuestras justicias son como trapos de inmundicia. Todos nosotros caímos como las hojas y nuestras maldades nos llevaron como el viento"(Isaías 64:6).

  En tal caso, Dios es el único que hace justas y salvas a las personas, y lo hace mediante Cristo Jesús. Él es el final, la clausura, la consumación o la destrucción de toda alternativa de salvación. Está escrito:"Pues el fin de la Ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree"(Romanos 10:4). Es decir, no hay o no existe otro medio de salvación, Jesús es el único. Está escrito:"Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos"(Hechos 4:12). En tal caso, si las personas desean ser justas y como fruto ser salvas, queda en ellas el aceptar a Jesús y permanecer en él. Está escrito:"El que tiene al Hijo, tiene la vida, pero el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida"(1 Juan 5:12).

  En fin, si aún no aceptas a Dios o si ya lo hiciste, pero tu relación con él es simple o nula, debes tener presente que sin Dios nunca tendrás una vida justa. Está escrito:"Quién hará limpio lo inmundo? Nadie"(Job 14:4).

  Por lo cual, decide hoy aceptar a Dios. Decide vivir plenamente para él. Si lo haces, él te justificará. Está escrito:"Y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús"(Romanos 3:24). Por tanto, acepta a Dios. Decide entregarle tu corazón. Su Palabra hoy te dice:"Pues en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá"(Romanos 1:17).


Shalom

Silvino Tovar García 

Tabasco, México.