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Ptr. Abimael Vásquez Gómez
Departamental de Jóvenes en la Unión Mexicana Central A.R.
"Traeré oro"
(Isaías 60:17)
Si alguien te diera a escoger entre un billete de cien y uno de mil pesos, cuál escogerías? Sin duda, escogerías el de a mil. Esa es la tendencia del ser humano, escoger lo más y lo mejor(Génesis 13:10,11). En este sentido, a lo largo de la historia humana, Dios ha orientado la invitación a las personas para que acepten lo mejor de lo mejor, es decir, la vida eterna. Está escrito: "Cosas que ojo no vio, no oído oyó, ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo aman"(1 Corintios 2:9).
Estos planes, de vivir eternamente con Dios son conocidos como la gloria celestial. Dios le dice a su pueblo:"Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha venido sobre ti. Porque he aquí tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria"(Isaías 60:1,2).
La vida gloriosa con Dios es descrita libre de todo mal y llena de grandes bendiciones(Isaías 60:3-16). La Biblia dice:"Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamaras salvación y tus puertas alabanzas"(Isaías 60:18). Es lo que también se llama la era de oro de los redimidos. Dios dice:"En vez de bronce traeré oro, y por hierro plata, y por madera bronce, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz por tu tributo, y justicia por tus opresores"(Isaías 60:17). Es decir, esta era será cuando Dios haga nuevas todas las cosas(Apocalipsis 21:1-5). Con justa razón a la Nueva Jerusalén, residencia de tales redimidos, su elemento principal será el oro puro(Apocalipsis 21:18).
Ahora bien, como pueden las personas ser partícipes de las glorias celestiales venideras? Sin duda, creyendo y esperando solo en Dios. Está escrito:"Ciertamente a mi esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel que te ha glorificado"(Isaías 60:9). Es decir, quienes esperan en Dios, serán restaurados y glorificados(Isaías 40:29-31).
Por otro lado, este esperar consiste en confiar o creer de manera absoluta en Dios. Jesús dijo:"No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?"(Juan 11:40). Es decir, para estar con Dios o disfrutar de sus glorias celestiales, es necesario creer en él. Está escrito:"Sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan"(Hebreos 11:6), y Jesús dijo:"El que cree en mi, tiene vida eterna"(Juan 6:47).
Por lo tanto, Dios tiene un mundo mejor para el ser humano. Jesús, un poco antes de irse al cielo, dijo:"En la casa de mi Padre hay muchas moradas, voy pues a preparar lugar para vosotros; y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mi mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis"(Juan 14:2,3). Es decir, el plan de Dios es tener al ser humano por la eternidad, por lo que deben hacerse los planes por parte de las personas para estar con su Dios en ese reino glorioso. El apóstol Pedro dijo:"Puesto que todas estas cosas han de ser desechas, cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán desechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán"(2 Pedro 3:11,12).
En fin, si aún no aceptas a Dios o si ya lo hiciste pero tu relación con él es simple o nula, debes tener presente que todo lo que tienes o te rodea, dentro de poco ya no existirá más. Está escrito:"Miré a la tierra, y he aquí estaba asolada y vacía; y a los cielos, y no había en ellos luz"(Jeremías 4:23). Es decir, todo ha de ser consumido, excepto los que creen y esperan en Dios (Sofonías 2:3).
Por lo cual, decide hoy aceptar a Dios. Decide vivir plenamente para él. Si lo haces, cuando él haga nuevo todo, tú serás "Una gloria eterna, el gozo de todos los siglos"(Isaías 60:15). Por tanto acepta a Dios. Decide entregarle tu corazón. Su Palabra hoy te dice:"El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria. No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados"(Isaías 60:19,20).
Silvino Tovar García
Colegio RAGAM, Huimanguillo, Tabasco, México